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Alimentación del ganado: El poder de la proteína de los insectos
La incorporación de larvas de Mosca Hermetia Negra (BSF) en las dietas del ganado vacuno de leche y de carne no sólo es beneficiosa para la sostenibilidad medioambiental y la economía de las explotaciones, sino que también mejora significativamente la calidad de la leche y de la carne de vacuno.

- Perfil nutricional: La rica composición en nutrientes de las larvas de BSF, que incluye aminoácidos esenciales, ácidos grasos y minerales, contribuye directamente a la calidad nutricional de la leche producida. Las vacas alimentadas con una dieta que incorpora proteínas de insectos producen leche con un mayor contenido de ácidos grasos beneficiosos, como los omega-3, cruciales para la salud humana.
- Mayor producción de leche: La alta digestibilidad y densidad de nutrientes de los piensos a base de BSF conducen a una mayor eficiencia alimentaria, lo que significa que el ganado puede convertir el alimento en leche con mayor eficacia.
- Mejora de la salud animal: Los compuestos naturales que se encuentran en las larvas de BSF pueden reforzar el sistema inmunitario del ganado lechero, reduciendo la incidencia de problemas de salud que pueden mermar la calidad y el rendimiento de la leche. Las vacas alimentadas con BSF presentan un menor recuento de células somáticas, lo que indica una mejor salud de la ubre.
- Composición superior de la carne: El perfil nutricional de las larvas de BSF contribuye a mejorar la composición de la carne de vacuno, influyendo en factores como el marmoleo, la terneza y el sabor. Los aminoácidos y ácidos grasos esenciales para el desarrollo y la salud muscular están presentes en abundancia en los piensos a base de insectos.
- Mayor eficiencia de crecimiento: Las larvas de BSF tienen una alta eficiencia de conversión alimenticia, lo que significa que el ganado puede crecer más rápido y más sano con menos alimento. Esta eficiencia hace que los animales alcancen el peso de mercado más rápidamente, con un rendimiento cárnico más magro y de mayor calidad.
La incorporación de piensos a base de insectos, como las larvas de BSF, a la dieta del ganado vacuno de leche y carne representa un paso revolucionario en las prácticas agrícolas. No sólo responde a la urgente necesidad de métodos de cría sostenibles y eficientes, sino que también mejora significativamente la calidad y productividad de la leche y la carne de vacuno.